El pasado día 29 de enero de 2024 un reportaje de los periodistas Christo Grozev, Michael Weiss y Roman Dobrokhotov publicado en el medio The Insider y realizado con la colaboración de medios de Letonia, Estonia y Suecia, desveló la conexión de la eurodiputada letona Tatjana Ždanoka con dos miembros de la inteligencia rusa. La investigación parte por la filtración de una larga serie de correos que revelaban que la eurodiputada letona elaboraba informes, recibía instrucciones y mantenía reuniones con dos ciudadanos rusos que guiaban su actividad.
Tatjana Ždanoka ha sido europarlamentaria la mayor parte del tiempo desde 2004, con la excepción de un breve periodo entre 2018 y 2019 en el que retornó a la política local de Letonia. Sus simpatías por la Rusia de Putin y su política exterior siempre han sido abiertas. Por ejemplo, respaldó con su presencia como observadora internacional el referéndum organizado las fuerzas de ocupación rusas en Crimea en 2014 o votaciones en Rusia carentes de garantías democráticas. También visitó Siria en julio de 2016 con dos eurodiputados más. El grupo recibido por presidente Bashar Al Asad en medio de una guerra civil atroz en el que las fuerzas gubernamentales habían lanzado ataques con armas químicas contra la población civil. En todos los casos, Tatjana Ždanoka viajó en medio de una grand polémica y en contra del criterio mayoritario en el Parlamento Europeo. Finalmente, en marzo de 2022 fue obligada a abandonar el Grupo de Los Verdes/Alianza Libre Europea en dicho parlamento tras votar en contra de condenar la invasión rusa de Ucrania.

Foto: Tatjana Ždanoka vía Facebook.
El primero de los agentes rusos identificados en el reportaje de The Insider es Dmitry Gladey, que públicamente se presenta como presidente del Instituto Internacional para la Monitorización del Desarrollo de la Democracia, una organización surgida en 2006 en el seno de la Comunidad de Estados Independientes. A Gladey se le vincula con la unidad responsable de los antiguos países soviéticos dentro de la Servicio de Seguridad Federal (FSB por sus siglas en ruso). Dicho servicio de inteligencia tiene fundamentalmente competencias internas pero sus responsabilidades se extienden a lo que en Rusia se conoce como “extranjero cercano”.
Las comunicaciones de Ždanoka con Glady filtradas en el reportaje arrancan en 2005 e incluyen preparación de encuentros, informes de la eurodiputada para el agente ruso y consultas sobre actividades y comunicados de prensa, reflejando una relación en el que la eurodiputada sometía a supervisión y autorización sus actividades.
Tras una relación de al menos ocho años entre Tatiana Ždanoka y Dmitry Gladey, el segundo hizo las presentaciones mediante email con un segundo personaje que ocupó su lugar. Este segundo agente ruso es identificado en el reportaje “con un alto grado de certeza” como Serguéi Beltyukov, agente del FSB desde 1993.
La investigación periodística sobre Tatjana Ždanoka ha llevado al Servicio de Seguridad Estatal de Letonia (VDD por sus siglas en letón) a abrir una investigación. Que su actividad pública estaba al servicio de los intereses rusos era bien notoria. Pero hasta hace relativamente poco el código penal letón no incluía como delito algunas de las actividades relacionadas con prestar servicios a servicios de inteligencia extranjeros. Así que Ždanoka podría librarse de ser imputable por todas sus actividades previas a la introducción de la ley en 2016. Sí parece haberse visto ya afectada por un cambio legislativo introducido en Letonia en junio de 2022 que le impedirá presentarse a las próximas elecciones europeas de junio de 2024.
Las conexiones de Tatjana Ždanoka con España: el caso de Arnaldo Otegui.
La eurodiputada Ždanoka ha viajado varias veces en España y se ha involucrado en cuestiones españolas. En su calidad de eurodiputada ha mantenido contacto, por ejemplo, con activistas españoles defensores de causas medioambientales y laborales. Algo que está dentro de la más absoluta normalidad. Pero lo más destacado es que se ha significado mostrando su apoyo a las fuerzas separatistas de País Vasco y Cataluña en momentos muy señalados.
Las declaraciones de la eurodiputada letona nunca fueron explícitas en favor de la ruptura de España o de los medios ilegales usados por quienes la persiguen. Siempre se presentó defendiendo valores genéricos de democracia y derechos humanos. Pero poner el foco en las fuerzas separatistas o en la crisis vivida en Cataluña en otoño de 2017 coincide con la estrategia rusa de dar un altavoz a personajes y fuerzas políticas que desestabilicen las democracias occidentales y alimentar la narrativa de un Occidente decadente y autoritario. Esa estrategia no intenta ser coherente. Así, encontramos que Tatjana Ždanoka fue en los comienzos de su carrera política contraria a la independencia de Letonia y en cambio en España aterrizó como defensora del «derecho de autodeterminación de los pueblos» para apoyar el proceso soberanista catalán Por supuesto, los criterios de defensa de la democracia y derechos humanos que exige en Europa no los aplica a Rusia.
El primer tema relacionado con España en el que encontramos a la eurodiputada Tatjana Ždanoka tuvo que ver en junio de 2013 con la pena de cárcel que cumplía entonces Arnaldo Otegui. Tatjana Ždanoka viajó a España junto con Mark Demesmaeker y François Alfonsi, eurodiputado belga de un partido nacionalista flamenco y eurodiputado francés de un un partido regionalista respectivamente. Los tres intentaron visitar sin éxito a Arnaldo Otegui en la cárcel de Logroño el día 27 de junio de 2013. Por aquel entonces, Demesmaeker y Ždanoka formaban parte de un grupo de catorce eurodiputados denominado «Basque Friendship Group» con evidentes simpatías por el separatismo vasco.

Días después, Demesmaeker apareció en una sesión plenaria del Parlamento Europeo con una hoja donde aparecía el número de preso de Arnaldo Otegui, al que definió como «preso político». Arnaldo Otegui, cumplía condena entonces por actuar según la sentencia «en plena connivencia y siguiendo las superiores directrices de ETA» para reorganizar las fuerzas separatistas, «habiendo seguido las pautas de ETA de forma activa y consciente».

En marzo de 2015, Tatjana Ždanoka apareció entre los veinte eurodiputados firmantes de una petición de liberación en favor de Arnaldo Otegui, al que se le definía también como «prisionero político».

En febrero de 2016, un grupo de eurodiputados visitó España para interesarse por la situación de los presos del grupo terrorista ETA. El viaje servía para sembrar la duda de que en España existía normalidad democrático y respeto de los derechos humanos. Y había sido organizado tras una visita al Parlamento Europeo de representantes de la asociación de familiares de presos Etxerat. El grupo incluyó a Tatjana Ždanoka y Martina Anderson, esta última una eurodiputada que antes de su carrera política había sido condenada por terrorismo en el Reino Unido y liberada tras el Acuerdo de Viernes Santo.

Foto: Íñigo Uriz vía naiz.eus.
Tatjana Ždanoka y Cataluña.
Tatjana Ždanoka visitó Cataluña días antes del referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017. El día 30 de septiembre se reunió con Raül Romeva, consejero de Asuntos Exteriores y Relaciones Institucionales del gobierno autonómico catalán.

Ese mismo día en su cuenta de Facebook la eurodiputada letona contó “Hoy estoy en Barcelona, la capital de Cataluña, donde mañana domingo 1 de octubre se celebrará un referéndum independentista. Se llevará a cabo a pesar de la presión sin precedentes de Madrid”.

Meses después la encontramos en Bruselas acudiendo el 7 de octubre de 2017 a una manifestación bajo el lema «Freedom for Catalunya» donde se pidió la liberación de los «presos políticos» y en donde coincidió con el expresidente autonómico Carles Pugidemont.

El 29 de noviembre de 2017 un grupo de 26 europarlamentarios presentaron la llamada Plataforma de Diálogo UE-Cataluña. Entre los miembros fundadores encontramos a Tatjana Ždanoka. Se trataba de un grupo que en su agenda política estaba la anulación de la aplicación del Artículo 155º de la Constitución Española, promover la intervención de la instituciones de Unión Europea en España, la liberación de los presos y la organización de un referéndum de independencia. El grupo seguiría activo en los siguientes años y en marzo de 2020 podemos encontrar el apoyo de François Alfonsi y Tatjana Ždanoka a una campaña de la misma plataforma que acusaba a España de «crear presos políticos» y perseguía «a la comunidad académica y a la sociedad civil [catalanas] por puro rencor y venganza».
En un nuevo viaje a España, el 19 de diciembre de 2017 Ždanoka estuvo entre el grupo de siete eurodiputados que se acercó a la cárcel de Estremera (Comunidad de Madrid) con intención de visitar a Oriol Junqueras y Joaquim Forn, anteriormente miembros del gobierno autonómico catalán. El desplazamiento a la cárcel tuvo lugar dos días después de la celebración de elecciones autonómicas en Cataluña, las primeras tras la aplicación del Artículo 155º de la Constitución, que disolvió la cámara regional. En el diario El País se caracterizaba entonces a Ždanoka como “conocida por su activismo a favor del independentismo catalán y su cercanía a los postulados del Kremlin”.

Foto: Tatjana Ždanoka vía Facebook.
Al día siguiente de la visita, la eurodiputada letona contó en su perfil de Facebook: “Ayer temprano por la mañana volé de Bruselas a Madrid. Hubo la esperanza de que nosotros, siete diputados de diferentes países y facciones diferentes, obtengamos finalmente permiso para reunirse con Oriol Junqueras, el viceprimer ministro del Gobierno catalán y nuestro antiguo colega, ahora preso político”. La intención era entrar en la cárcel simplemente avalando su condición de eurodiputados, algo que según Ždanoka había podido hacer en su país.

Foto Tatjana Ždanoka vía Facebook.
En los siguientes años encontramos a Tatjana Ždanoka participando en actos del separatismo catalán en Bruselas y apoyando sus iniciativas políticas de cara a la Unión Europea. Aunque no hay constancia de que en aquella manifestación en Bruselas en octubre de 2017 Tatjana Ždanoka mantuviera contacto directo con Carles Puigdemont, una vez que este último ocupó un escaño del Parlamento Europeo encontramos que participaron juntos en una iniciativa sobre lenguas minoritarias presentada en 2023 donde aparecen como coautores.
Bloqueando iniciativas o reconocimientos.
En la agenda política de Tatjana Ždanoka relacionada con España no solo encontramos su apoyo o solidaridad con causas y personajes. Sino que también participó en dos acciones que afectaban a aquellos que en España luchaban por la democracia y la convivencia.
Miguel Ángel Rodríguez Arias, abogado español que había tratado casos de fosas comunes y robo de niños durante el franquismo, llevó al Parlamento Europeo una iniciativa para que se estudiaran los crímenes sin resolver de la banda terrorista ETA. Entre el 3 y 5 noviembre de 2011 una delegación de la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo viajó a España con el propósito de recabar información. Tatjana Ždanoka era entonces vicepresidente de dicha comisión y se negó a participar en el viaje porque consideraba que se producía «desenfoque y uso partidista«. El papel de Ždanoka no quedó ahí. Según afirma la eurodiputada española Maite Pagazaurtundúa, Ždanoka fue por aquel entonces «la más activa saboteadora de la misión a España para investigar los casi cuatrocientos asesinatos de ETA que permanecen aún sin resolver».
En octubre de 2015 apareció el manifiesto «La sociedad civil de Cataluña por la dignidad» que pretendía promover que a la organización Sociedad Civil Catalana se le retirara el galardón Premio Ciudadano Europeo 2014. La organización Sociedad Civil Catalana había recibido el galardón europeo “por promover valores tan importantes como la concordia, la convivencia, el respeto, la tolerancia, la libertad de expresión y el diálogo”. En la lista de entidades y personajes que apoyaban la iniciativa de que se retirara el galardón aparece la eurodiputada letona Tatjana Ždanoka.
