Desinformación en LATAM: Follow the Money

La desinformación es una herramienta poderosa en el arsenal de las operaciones de influencia extranjeras, y América Latina (LATAM) ha sido un campo de batalla crucial para estas tácticas. Este artículo explora cómo Rusia ha implementado campañas de desinformación en LATAM, destacando a los principales actores y su modus operandi, con un enfoque particular en los aspectos económicos de estas operaciones. A través de un análisis detallado, seguiremos el rastro del dinero para revelar las estrategias financieras que sustentan estas campañas.

Actores Clave en la Desinformación Rusa en LATAM

La desinformación en América Latina ha sido impulsada significativamente por actores rusos a través de complejas redes de empresas y mecanismos financieros. En esta sección, ampliamos los detalles sobre los principales actores involucrados, Ilya Andreevich Gambashidze y Nikolai Aleksandrovich Tupikin, y sus respectivas empresas, Social Design Agency (SDA) y Company Group Structura LLC (Structura).

Ilya Andreevich Gambashidze

Imagen: publico.ru

Fundador de la Social Design Agency (SDA) con sede en Moscú, Gambashidze ha sido identificado como el cerebro detrás de varias campañas de desinformación dirigidas a socavar la confianza en las instituciones democráticas de América Latina. Bajo su liderazgo, la SDA ha utilizado una combinación de técnicas avanzadas de marketing digital, manipulación de redes sociales y contratación de influencers locales para promover narrativas pro-Kremlin.

La SDA actúa como una agencia de propaganda que diseña y ejecuta campañas de desinformación en nombre del Kremlin. Estas campañas están cuidadosamente elaboradas para parecer orgánicas y locales, lo que aumenta su credibilidad y alcance.

Entre sus técnicas, tácticas y procedimientos, destacan la creación de contenido falso, uso de bots y trolls en redes sociales, y manipulación de influencers locales para diseminar propaganda. La SDA ha creado y gestionado más de 60 sitios web falsos que se hacen pasar por medios de comunicación legítimos, organizaciones sociales y gubernamentales.

Estas campañas buscan desestabilizar procesos electorales, fomentar divisiones sociales y políticas, y promover regímenes autoritarios en LATAM.

Nikolai Aleksandrovich Tupikin

Imagen: clubhousedb.com

Director ejecutivo y actual propietario de Company Group Structura LLC., Tupikin es otro actor clave en las operaciones de desinformación rusa. Su empresa, Structura LLC, colabora estrechamente con la SDA y otros actores del ecosistema de desinformación para ejecutar campañas complejas y coordinadas.

Structura actúa como un brazo operativo de las campañas de desinformación, proporcionando apoyo logístico y financiero. La empresa es responsable de la creación y mantenimiento de infraestructuras tecnológicas que facilitan la propagación de desinformación.

De forma similar a la SDA, Structura utiliza redes sociales y sitios web falsos para difundir narrativas falsas. Además, Structura facilita transacciones financieras a través de criptomonedas, asegurando que los fondos necesarios para estas operaciones se muevan sin ser detectados.

Structura ha jugado un papel crucial en la financiación y ejecución de campañas que buscan socavar la estabilidad política en varios países de LATAM, apoyando a regímenes autoritarios y promoviendo intereses rusos en la región.

Relación entre SDA y Structura

Ambas empresas, aunque operan independientemente, colaboran estrechamente en las campañas de desinformación. Esta colaboración incluye la compartición de recursos, la coordinación de estrategias y la implementación de operaciones conjuntas. A continuación, se detallan algunas de las principales formas en las que estas entidades trabajan juntas:

-Coordinación de Contenidos: SDA se encarga principalmente de la creación de contenido, mientras que Structura se centra en la diseminación y amplificación de dicho contenido. Esta división del trabajo asegura que las campañas sean eficientes y efectivas.

-Infraestructura Tecnológica: Structura proporciona la infraestructura tecnológica necesaria para alojar los sitios web falsos y gestionar las redes de bots y trolls. Esta infraestructura incluye servidores seguros y plataformas de distribución de contenido que son difíciles de rastrear y desactivar.

-Financiación y Logística: Utilizando criptomonedas, ambas empresas aseguran que los fondos necesarios para estas operaciones se muevan de manera segura y discreta. Gambashidze y Tupikin utilizan plataformas como Garantex para convertir criptomonedas en efectivo, facilitando así la financiación de sus actividades sin ser detectados fácilmente por las autoridades.

Estrategias y Tácticas de Desinformación

La implementación de campañas de desinformación por parte de Rusia en América Latina ha sido sofisticada y multifacética, utilizando una combinación de medios tradicionales y digitales para influir en la opinión pública y desestabilizar procesos democráticos. Aquí se detallan las principales estrategias y tácticas empleadas por actores clave como Ilya Andreevich Gambashidze y Nikolai Aleksandrovich Tupikin, a través de sus empresas Social Design Agency (SDA) y Company Group Structura LLC (Structura).

Uso de Medios de Comunicación y Redes Sociales

-Medios de Comunicación Estatales: RT y Sputnik. Estos medios de comunicación controlados por el Estado ruso actúan como plataformas principales para la difusión de propaganda pro-Kremlin. A través de artículos, reportajes y programas de televisión, RT y Sputnik amplifican narrativas que favorecen los intereses rusos y desacreditan a adversarios internacionales.

-Contenido Polarizante: que dividen a la audiencia y fomentan la desconfianza en las instituciones democráticas. Estas narrativas incluyen teorías de conspiración, noticias falsas sobre políticos locales y eventos internacionales distorsionados.

-Redes Sociales: SDA y Structura despliegan redes de bots y trolls en plataformas como Facebook, Twitter e Instagram para amplificar mensajes y manipular la conversación pública. Estos actores falsos interactúan con usuarios reales para difundir desinformación y sembrar discordia.

-Campañas Coordinadas: Las campañas en redes sociales están cuidadosamente coordinadas para maximizar su impacto. Los bots y trolls publican y comparten contenido en momentos clave, como durante elecciones o crisis políticas, para influir en la percepción pública y alterar el resultado de eventos críticos.

Manipulación de Influencers Locales

SDA y Structura contratan a influencers locales para diseminar propaganda, aprovechando su alcance y credibilidad para hacer que el contenido parezca genuino. Estos influencers reciben pagos por publicar contenido favorable a Rusia y por promover narrativas específicas.

Al trabajar con influencers locales, las campañas de desinformación se integran en el discurso cotidiano de la población, haciendo que las narrativas sean más difíciles de identificar como propaganda extranjera.

Además, las empresas crean redes de influencers que colaboran entre sí para amplificar mensajes. Estos influencers pueden pertenecer a diversos campos, incluyendo política, entretenimiento y noticias, lo que permite que las campañas lleguen a una amplia audiencia.

Creación de Sitios Web Falsos

SDA y Structura han creado más de 60 sitios web que se hacen pasar por medios de comunicación legítimos. Estos sitios publican noticias falsas y contenido manipulativo diseñado para parecerse a reportajes auténticos de medios de comunicación reconocidos.

Los sitios están diseñados para parecerse a los de medios de comunicación europeos y latinoamericanos, utilizando logotipos, estilos de escritura y estructuras de página que imitan a los medios reales.

Además de artículos escritos, estos sitios web también publican videos manipulados y contenido multimedia que refuerza las narrativas de desinformación. Los videos a menudo incluyen entrevistas falsas, imágenes editadas y clips de audio manipulados.

Infraestructura Tecnológica y Financiera

Structura proporciona la infraestructura tecnológica necesaria para alojar sitios web falsos y gestionar redes de bots. Utilizan servidores seguros y técnicas avanzadas de encriptación para evitar la detección y el desmantelamiento por parte de autoridades.

Emplean herramientas de análisis de datos para identificar tendencias y puntos de influencia clave en las redes sociales, ajustando sus campañas en tiempo real para maximizar el impacto.

Utilizan un marco de intercambio de criptomonedas ruso utilizado para lavar dinero y financiar campañas de desinformación, Garantex, que facilita la conversión de criptomonedas en efectivo y permite transacciones seguras con actores ilícitos.

Tanto Gambashidze como Tupikin utilizan direcciones de USDT en la red TRON para mover fondos de manera anónima y segura. Estas transacciones evaden fácilmente la detección por parte de las autoridades financieras tradicionales.

Tanto SDA como Structura operan como empresas fachada para recibir y distribuir fondos necesarios para las campañas de desinformación. Estas empresas contratan personal y recursos para ejecutar operaciones bajo la dirección del gobierno ruso.

Conexiones con el Crimen Organizado

En estas acciones se han estado utilizando redes de lavado de dinero que involucran tanto a actores legítimos como a criminales. Estas redes aseguran que los fondos necesarios para las operaciones de desinformación se muevan sin ser detectados, facilitando la continuidad y expansión de las campañas.

La ya nombrada Garantex ha sido implicado en la facilitación de transacciones para mercados de la darknet, grupos terroristas y operaciones de narcotráfico, mostrando la amplitud de su involucramiento en actividades ilícitas.

Impacto en América Latina

Las campañas de desinformación rusas en LATAM han tenido un impacto significativo en diversos aspectos políticos y sociales de la región. A continuación, se detallan ejemplos documentados de cómo estas operaciones han afectado a países específicos, desestabilizando procesos electorales, fomentando divisiones sociales y fortaleciendo regímenes autoritarios.

Venezuela

Venezuela ha sido un foco principal de las operaciones de desinformación rusas debido a su alineación con el Kremlin y su posición estratégica en la región. La colaboración entre el gobierno de Nicolás Maduro y actores rusos ha sido bien documentada, con Rusia proporcionando no solo apoyo económico y militar, sino también campañas de desinformación para fortalecer el régimen de Maduro.

Durante las elecciones presidenciales de 2018, se documentó la proliferación de noticias falsas y propaganda pro-Maduro, diseminada a través de medios de comunicación locales y redes sociales. Estas campañas fueron diseñadas para deslegitimar a los candidatos de la oposición y presentar a Maduro como la única opción viable para la estabilidad del país.

Además de lo anterior, en 2019, durante las protestas masivas contra el gobierno de Maduro, se identificaron esfuerzos coordinados para difundir desinformación que desacreditaba a los manifestantes y presentaba las protestas como una conspiración organizada por EE.UU. Estos esfuerzos incluyeron la difusión de videos manipulados y noticias falsas a través de redes sociales y medios de comunicación controlados por el estado.

Nicaragua

Bajo el liderazgo de Daniel Ortega, Nicaragua ha fortalecido sus lazos con Rusia. La desinformación ha sido una herramienta clave utilizada por el gobierno nicaragüense y sus aliados rusos para mantener el control y reprimir a la oposición.

Durante las protestas antigubernamentales de 2018, se identificaron esfuerzos de desinformación que presentaban a los manifestantes como terroristas y criminales. Estas narrativas fueron diseminadas a través de medios controlados por el estado y redes sociales, contribuyendo a justificar la represión violenta de las protestas.

En las elecciones presidenciales de 2021, se documentaron numerosos casos de desinformación destinados a socavar la credibilidad de los candidatos de la oposición. Las campañas de desinformación incluyeron la creación de noticias falsas sobre corrupción y conexiones con el narcotráfico entre los candidatos opositores.

Bolivia

Bolivia ha sido otro país donde las operaciones de desinformación rusas han buscado influir en el panorama político, especialmente durante y después de la crisis electoral de 2019.

Después de las elecciones de octubre de 2019, que acabaron con la renuncia de Evo Morales, se documentaron campañas de desinformación que promovían teorías de conspiración sobre un golpe de estado respaldado por EE.UU. y la OEA. Estas narrativas fueron diseminadas para deslegitimar al gobierno de Jeanine Áñez y sembrar desconfianza en la comunidad internacional.

Durante las protestas que siguieron a la renuncia de Morales, se identificaron numerosos ejemplos de desinformación que exacerbaban las tensiones étnicas y políticas. Las redes de bots y trolls en redes sociales difundieron contenido que fomentaba el odio y la violencia entre diferentes grupos de la sociedad boliviana.

Brasil

Brasil, siendo uno de los países más grandes y políticamente influyentes de LATAM, ha sido un objetivo clave para las operaciones de desinformación rusa, especialmente durante eventos electorales y crisis políticas.

Durante las elecciones presidenciales de 2018, se documentaron campañas de desinformación que favorecían a candidatos populistas y de extrema derecha. Estas campañas incluyeron la difusión de noticias falsas sobre fraude electoral y la deslegitimación de candidatos de izquierda.

Durante la pandemia del COVID-19, se identificaron esfuerzos de desinformación que difundían teorías de conspiración sobre el origen del virus y desinformación sobre las vacunas. Estas campañas tenían como objetivo generar desconfianza en las autoridades sanitarias y exacerbar la polarización política en el país.

Argentina

Argentina ha experimentado la influencia de desinformación rusa en varios aspectos, desde la política interna hasta la percepción pública de eventos internacionales.

La invasión rusa de Ucrania en 2022 desencadenó una serie de campañas de desinformación en Argentina, promoviendo narrativas pro-rusas y justificando la agresión. Medios y redes sociales difundieron información falsa que culpaba a la OTAN y a EE.UU. del conflicto.

Durante las protestas sociales y económicas en Argentina, se identificaron esfuerzos para difundir desinformación que presentaba a los manifestantes como instigadores financiados por potencias extranjeras. Estas narrativas buscaban deslegitimar las protestas y fortalecer la posición del gobierno.

Respuesta Internacional

En respuesta a estas amenazas, Estados Unidos y sus aliados han intensificado sus esfuerzos para contrarrestar la desinformación rusa. Las sanciones económicas y la cooperación internacional son cruciales para desmantelar estas redes y proteger la integridad democrática en LATAM.

Conclusiones

La desinformación en América Latina, impulsada por actores rusos como Ilya Andreevich Gambashidze y Nikolai Aleksandrovich Tupikin, es una amenaza seria y persistente que requiere una respuesta global y coordinada. Siguiendo el rastro del dinero y comprendiendo las tácticas empleadas, es posible diseñar estrategias efectivas para contrarrestar estas operaciones y proteger la integridad democrática en la región.

La lucha contra la desinformación no es solo una cuestión de seguridad nacional, sino también de defensa de los valores democráticos y la cohesión social. A medida que las tácticas de desinformación evolucionan, también deben hacerlo nuestras estrategias y políticas para garantizar un futuro más seguro y resiliente para América Latina y el mundo.

MonitorDisinfo.com: investigación y análisis colaborativo sobre desinformación y guerra híbrida