Focus 2024: una visión noruega de las injerencias externas

Todos los años, diferentes instituciones públicas noruegas publican su informe anual durante el primer trimestre del año. Son el Servicio de Seguridad Policial (PST), la Autoridad Nacional de Seguridad (NSM) y el servicio de inteligencia (Etterretningstjenesten). En el caso de este último, desde hace varios años se publica una versión en inglés titulada “Focus” accesible a todo el mundo.

El pasado día 12 de febrero fue publicado el informe “Focus 2024”. En el informe de este año se señalan a dos potencias, Rusia y China, como principales amenazas para Noruega.  De hecho, las figuras amenazantes de un oso y un dragón aparecen en la portada del informe. Focus 2024 recoge desde la amenaza del terrorismo en Europa a las ambiciones globales de China. Aquí repasaremos la visión noruega sobre las amenazas en el ámbito del espionaje y las operaciones de influencia.

Escudo de armas del servicio de inteligencia noruego.
Imagen: Wikimedia.

Rusia.

El informe recoge que Noruega es considerado por Rusia como un país “inamistoso” y que los contactos bilaterales entre ambos vecinos son limitados debido a las sanciones y a la “limitada presencia diplomática”. De ahí, que para Rusia actualmente a principal vía para acceder a información sobre Noruega sean sus servicios de inteligencia y de seguridad, operando tanto en el espacio físico como en el digital. Los objetivos de esas operaciones rusas serían la política y defensa noruegas, el sector energético del país, los territorios árticos y las actividades de los países aliados.

Especial interés para Rusia tiene la industria de hidrocarburos de Noruega, ya que es un proveedor clave de gas natural para varios países europeos, incluyendo Francia, Alemania, Reino Unido y Bélgica. En los años precedentes, Rusia ha llevado a cabo un mapeo de la infraestructura crítica de gas y petróleo de Noruega.  Para esas actividades de obtención de información, Rusia emplea buques civiles que tienen acceso cercano a la costa y a la infraestructura noruega. Además, la obtención de información se ha prolongado al dominio cíber. La información obtenida por Rusia podría ser clave en una situación de conflicto.

China.

China se describe como un país cuyos servicios de inteligencia son activos por toda Europa. Su actividad de inteligencia se enmascara empleando a diplomáticos, delegaciones de visita, individuos privados, empresas y grupos de interés privados. El informe señala que las leyes chinas obligan a empresas e individuos a asistir a las agencias de inteligencia y de seguridad del país. Y que existen lazos cercanos entre los servicios de inteligencia y las empresas chinas.

Una baza de China podría ser su capacidad de afectar a las cadenas de valor y a la infraestructura crítica de los países occidentales a través de su estrategia en marcha para ser un actor cada vez más relevante en el mercado de extracción y refinamiento de ciertas materias primas críticas en sectores como la producción de energía, las tecnologías avanzadas y la industria de defensa. Existe además una estrategia gubernamental china de apoyo a empresas tecnológicas mediante subsidios directos e indirectos que ha conducido a una posición dominante de esas empresas en ciertos mercados. Además, China persigue ser un actor relevante en el ámbito de la infraestructura y la logística. Mientras tanto, las autoridades chinas buscan ejercer influencia en los países europeos para que abran acceso a actores chinos y mantener la cooperación económica con China.

Las empresas chinas han mostrado un interés creciente por participar en licitaciones de construcción de infraestructuras en Noruega. El informe menciona cómo en el caso de los puertos se aprecia la convergencia de la infraestructura física de las cadenas logísticas y la digital de las telecomunicaciones. Un papel clave creciente en la infraestructura de las empresas chinas, que participan en consorcios público-privados y con conexiones con empresas públicas en toda su cadena de valor, podrían hacer las cadenas logísticas europeas vulnerables.

Espionaje industrial de tecnología con potencial militar.

El informe Focus 2024 muestra la preocupación noruega por las operaciones de países hostiles a Occidente, mencionando claramente a Rusia, China, Irán y Corea del Norte, para obtener tecnología occidental con aplicaciones militares. Se mencionan varias vías de aproximación.

Una de las estrategias es emplear estructuras de propiedad de empresas y cadenas logísticas complejas que se emplean para evadir las sanciones occidentales. Otra estrategia es emplear como pantalla la actividad de empresas privadas que son obligadas a servir a los intereses gubernamentales. Por ejemplo, se menciona que Rusia ha creado empresas en Europa y Asia Central para evadir las sanciones occidentales y que es difícil determinar el destino final de las tecnologías adquiridas.

También se menciona la presencia de estudiantes de países como China e Irán en centros universitarios noruegos que tienen vínculos con instituciones dedicadas en sus países de origen a la producción militar. Entre los campos científicos potencialmente amenazados se encuentran la tecnología de sensores y semiconductores, la tecnología de materiales, el cifrado de datos, ciberseguridad, biotecnología e inteligencia artificial.

Noruega como un objetivo de la influencia política.

El debate público y el debate político de Noruega son objeto de acciones de influencia rusa. Especialmente vulnerables son los debates sobre políticas de seguridad y defensa, la política noruega para el Ártico, las políticas medioambientales y energéticas y la actitud de la sociedad noruega hacia la guerra de Ucrania. El empleo de mensajes prorrusos diseñados a medida para grupos concretos en las redes sociales y la desinformación son las principales armas rusas identificadas. Se emplean la diseminación de teorías diversas y mentiras para socavar la confianza del público en las autoridades y los medios de comunicación noruegos. Aunque el informe destaca que la vigilancia de la población occidental contra estas campañas y la creciente desconfianza hacia Rusia hace más difícil para los diversos actores rusos tener éxito. Tampoco parecen haber tenido mucho impacto las campañas de ataques de denegación de servicio de “hacktivistas” prorrusos, pero no es de descartar que sigan intentándolo en los próximos años.

Por su parte, en el caso de China, el poder económico y las sanciones “informales” parecen ser sus principales herramientas. Esto es, el temor de gobiernos, empresas, organizaciones e individuos a ser castigados por China perdiendo acceso a mercados o negocios si no actúan o se expresan de acuerdo con los intereses del gobierno chino. Aunque se está detectando mayores número de acciones de influencia encubiertas en páginas webs y redes sociales, sin olvidar la captación de élites como estrategia de influencia en Europa.

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