Una investigación de Monitor Disinfo reconstruye cómo una acusación no acreditada viajó desde el ecosistema internacional hasta canales, medios alternativos y comunicadores españoles. Entre los primeros emisores aparece DDGeopolitics, una cuenta identificada anteriormente por los servicios franceses como amplificador de operaciones del IMS ruso Storm-1516.
Hay una diferencia enorme entre publicar una noticia, equivocarse al informar y participar en la amplificación de un sistema de manipulación informativa extranjero.
Y hay algo que debería preocuparnos especialmente: que una cuenta aparezca en los informes oficiales europeos sobre un Information Manipulation Set (IMS) no es una anécdota, ni una mera discrepancia ideológica.
Es un antecedente de seguridad informativa que exige explicaciones, investigación y vigilancia.
Entre el 2 y el 4 de noviembre de 2026, una denuncia sobre un supuesto centro clandestino de torturas a las afueras de Kiev se propagó por Telegram, X, YouTube y distintos espacios de comunicación en español.
En cuestión de horas, lo que inicialmente eran acusaciones pendientes de comprobar se convirtió, en algunas publicaciones, en una historia presentada como indiscutible: un «campo de concentración», instalaciones de tortura atribuidas a Azov, un menor supuestamente rescatado y un presunto encubrimiento de las autoridades ucranianas.
¿Qué estaba demostrado? ¿Quién difundió cada versión? ¿Por qué ciertos canales reaccionaron tan deprisa? ¿Y qué ocurre cuando uno de esos emisores ya figura en investigaciones oficiales sobre Storm-1516?
Eso es lo que hemos investigado.
Primero, los hechos: hubo un incidente, pero no estaba probado el relato viral
El 2 de noviembre se produjeron concentraciones y enfrentamientos junto a un inmueble utilizado por la Guardia Nacional ucraniana en Petropavlivska Borshchahivka, cerca de Kiev.
Las primeras denuncias hablaban de retenciones ilegales, malos tratos y torturas. Sin embargo, ni la existencia de un centro clandestino de exterminio ni la historia del menor supuestamente rescatado quedaron acreditadas por las verificaciones disponibles.
Posteriormente, el Servicio de Seguridad de Ucrania anunció la detención de tres sospechosos por su presunta implicación en la preparación de los disturbios y la difusión de publicaciones destinadas a provocar una reacción pública. Es una investigación en curso, no una sentencia judicial.
Una denuncia debe investigarse. Lo que no puede hacerse es transformar una acusación no comprobada en una certeza y utilizar esa certeza para construir una narrativa política.

Fuentes: Euronews, 3 de noviembre, Newtral, 3 de noviembre y SBU, 4 de noviembre.
¿Qué es un IMS y por qué importa?
Un canal de Telegram es una vía de publicación. Una campaña es una acción o conjunto de acciones delimitadas. Un IMS (Information Manipulation Set) es otra cosa: un conjunto reconocible de activos, comportamientos, infraestructuras y tácticas utilizados para desarrollar operaciones de manipulación informativa.
Un IMS puede reutilizar distintos dominios, perfiles, medios aparentemente independientes y amplificadores para operaciones sucesivas.
Por eso no es lo mismo demostrar que una cuenta publicó contenido engañoso que demostrar que pertenece a un IMS. Pero tampoco es irrelevante que un organismo oficial la haya identificado anteriormente como amplificador de las operaciones de ese IMS.
La pertenencia orgánica y la amplificación documentada son conceptos diferentes. Ambos importan.
Storm-1516: una operación con antecedentes documentados
Storm-1516 es un IMS de origen ruso identificado por investigadores y organismos europeos. Sus operaciones históricas han utilizado relatos falsos, vídeos manipulados, falsas investigaciones periodísticas, páginas web con apariencia informativa y cuentas de redes sociales destinadas a proporcionar credibilidad y alcance a esos contenidos.
En 2026, el Gobierno alemán hizo pública su atribución de Storm-1516 a la Federación de Rusia y señaló vínculos con estructuras relacionadas con el Centro de Experiencia Geopolítica y apoyo de la inteligencia militar rusa.
El G7 también recoge a Storm-1516 como ejemplo de IMS atribuido a Rusia.
No hablamos, por tanto, de un nombre inventado para desacreditar a quien discrepa. Hablamos de un conjunto de manipulación informativa investigado y atribuido públicamente por autoridades estatales.
Fuentes: G7 — Marco IMS y Bundestag — Información del Gobierno alemán, mayo de 2026.
La prueba que cambia la lectura: DDGeopolitics aparece en VIGINUM
Aquí está uno de los hallazgos fundamentales.
En mayo de 2025, el organismo francés VIGINUM publicó su informe técnico sobre Storm-1516.
En la página 18 identifica expresamente a @DD_Geopolitics dentro del grupo de cuentas que amplificaron operaciones anteriores de Storm-1516.
En la página 37 vuelve a recoger x.com/DD_Geopolitics en el inventario de canales utilizados para difusión y amplificación.
VIGINUM considera probable que determinados amplificadores de ese grupo fueran remunerados, basándose en patrones de actividad y evidencias de pagos a integrantes de la red. Eso no demuestra un pago concreto a DDGeopolitics.
La distinción es importante, pero no elimina el hallazgo:
DDGeopolitics no es simplemente una cuenta que alguien decidió calificar de prorrusa. Está expresamente identificada por una autoridad francesa como amplificador de operaciones previas del IMS Storm-1516.
Consultar el informe técnico original de VIGINUM, especialmente páginas 18 y 37.
Clemson: una segunda investigación independiente
La universidad estadounidense Clemson publicó en 2024 el informe Writers of the Storm: Who’s Behind the Ongoing Production of Pro-Russian False Narratives.
Su investigación documenta las conexiones entre la Fundación rusa para Combatir la Injusticia, el ecosistema de Storm-1516 y varios amplificadores internacionales.
Entre ellos destaca Chay Bowes, descrito por Clemson como difusor recurrente de narrativas de Storm-1516. El informe también documenta su presencia en DDGeopolitics.
Dos investigaciones independientes —una universitaria y otra de un organismo estatal europeo— describen conexiones relevantes dentro del mismo ecosistema informativo.
Eso no convierte automáticamente cualquier publicación futura de DDGeopolitics en una operación de Storm-1516. Pero sí significa que sus antecedentes merecen una comprobación especialmente rigurosa.
Leer el informe completo de Clemson.
El caso de Kiev: de una publicación internacional a los canales españoles en menos de dos horas
Monitor Disinfo ha trabajado sobre dos repositorios de Telegram, X, TikTok, YouTube y Meta.
Tras analizar y estructurar la información ya sólo Telegram contienen 2.355 publicaciones únicas correspondientes a 162 canales y grupos. No todas tratan directamente del incidente: la investigación separa la muestra completa de los mensajes pertinentes y de los reenvíos acreditados.
Estos son algunos de los hitos comprobables:
| Fecha y hora española | Emisor | Observación |
|---|---|---|
| 2 nov. · 16:09 | DDGeopolitics | Primera publicación localizada en el corpus sobre el episodio. |
| 2 nov. · 17:47 | GEOESTRATEGIA.EU | Reenvío desde Eureka News, con origen y destino identificados. |
| 2 nov. · 17:52 | GEOESTRATEGIA.EU | Segundo reenvío, esta vez desde ROKOT | TORMENTA. |
| 2 nov. · 22:32 | El Resumen Militar | Publicación de un vídeo en YouTube. |
| 2 nov. · 23:16 | HerQles | Publicación del relato en Telegram. |
| 3 nov. · 08:13 | Noticias Rafapal | Difusión en Telegram de acusaciones presentadas como hechos. |
| 3 nov. · 19:10 | Rubén Gisbert | Publicación en su canal de Telegram. |
Entre el primer registro internacional y el primer reenvío identificado en un espacio editorial español transcurren aproximadamente 1 hora y 38 minutos.
No afirmamos que DDGeopolitics creara la historia. Es la primera aparición que hemos recuperado en español, no el origen universal demostrado.
Tampoco afirmamos que GEOESTRATEGIA.EU recibiera instrucciones de DDGeopolitics: los dos reenvíos concretos recuperados proceden de Eureka News y ROKOT | TORMENTA.
Lo que sí demuestra el material es que la narrativa penetró rápidamente en varios circuitos españoles y se amplificó mediante canales, agregadores, comunicadores y medios alternativos.

Ejemplos documentales: DDGeopolitics, GEOESTRATEGIA.EU — reenvío de Eureka News, GEOESTRATEGIA.EU — reenvío de ROKOT, HerQles, Noticias Rafapal y Rubén Gisbert.
No todos los perfiles hicieron lo mismo
Esta es una de las claves del análisis.
Algunos emisores expresaron acusaciones categóricas. Otros utilizaron condicionales. Otros reprodujeron enlaces ajenos. Algunos periodistas informaron sobre la controversia sin validar la versión de las torturas. Y distintas cuentas cuestionaron el relato.
No es riguroso contar a todos como participantes de una misma campaña ni como partidarios de una misma afirmación.
Por eso nuestro grafo distingue relaciones de reenvío auténticas, citas mediante enlaces y coincidencias narrativas.
En la red más estricta de Telegram, una vez apartados posibles espejos entre canales y sus propios chats, aparecen 37 nodos, 43 conexiones diferenciadas y 52 reenvíos observados. Irina destaca como fuente reenviada; Mundo Multipolar, como receptor; ROKOT | TORMENTA, por su posición de intermediación.
Son posiciones medidas dentro de la muestra. No constituyen una prueba de mando, financiación o coordinación clandestina.
Lo verdaderamente relevante no es declarar culpables a todos los que difundieron algo. Es saber quién publicó, qué afirmó, de dónde procedía el mensaje y cómo llegó a otras audiencias.

¿Qué riesgo representa para España?
El riesgo es que una afirmación no acreditada adquiera apariencia de verdad mediante un mecanismo sencillo: repetición, traducción, adaptación de titulares, publicación por comunicadores conocidos y circulación entre comunidades.
En ese proceso, un relato nacido en otro entorno puede terminar convertido en una certeza política para públicos españoles, mientras su origen se vuelve cada vez menos visible.
Los antecedentes documentados de Storm-1516 hacen especialmente importante examinar a los emisores que participan en esta circulación.
Pero nuestra investigación no demuestra que el IMS dirigiera esta campaña concreta, ni que los comunicadores españoles citados trabajaran para él.
La pregunta no es si todos los que compartieron la historia pertenecen a una operación rusa. La pregunta es si estamos preparados para detectar cuándo una red conocida por amplificar manipulación informativa vuelve a intervenir en una noticia que llega a España.
Que te vinculen con un IMS no es ninguna tontería
Un informe de VIGINUM no es una condena judicial. Tampoco convierte una cuenta en ilegal.
Pero la inclusión expresa de un perfil entre los amplificadores de un conjunto de manipulación informativa atribuido a Rusia es un dato serio de interés público.
Debe ser conocido. Debe poder examinarse. Y debería exigir un grado mucho mayor de transparencia sobre el origen de los contenidos que se difunden.
Desde Monitor Disinfo consideramos prioritario documentar estas cadenas con enlaces originales, conservar evidencias y facilitar que investigadores, periodistas, plataformas y autoridades evalúen los indicios con criterios verificables.
Las medidas sobre contenidos o cuentas deben basarse en infracciones demostradas, no en posiciones políticas.
La libertad de expresión no exige cerrar los ojos ante la manipulación informativa. Y combatir la manipulación informativa tampoco permite prescindir de las pruebas.
Lo que hemos documentado es suficientemente relevante sin necesidad de exagerarlo:
Un amplificador históricamente identificado en operaciones de Storm-1516 aparece en la difusión de una nueva acusación sobre Ucrania. Casi inmediatamente, distintas comunidades españolas comienzan a publicar el relato. Algunas lo hacen como si ya estuviera probado.
Ese es el riesgo. Y merece una respuesta a la altura.
Monitor Disinfo | Investigación OSINT/SOCMINT | 5 de noviembre de 2026
Nota metodológica: los horarios corresponden a primeras publicaciones recuperadas en la muestra. Los recuentos de plataformas no representan el universo completo de publicaciones ni miden por sí solos el impacto social de la narrativa.
